Una inmersión muy especial y hermosa a la que no siempre se puede acceder debido al fuerte viento que sopla siempre en la isla. No está dentro de la Reserva Marina, ¡pero es como si lo estuviera!
Cerca de la línea de costa, la pendiente conduce a una bajada que comienza a 20m, después de descender hasta la profundidad máxima permitida para la inmersión, se comienza a ascender hasta una meseta a 6m donde se puede pasar por un pequeño paso de natación antes de hacer la parada de seguridad.
Descendemos hasta una plataforma bastante llana a unos 20 metros y continuamos hasta llegar al borde de un desnivel que cae por debajo de los 40 metros en algunas zonas. A lo largo de la pared, hay cuevas y grietas. Ascendemos por la pared de vuelta a la meseta, pasando por varios cañones de camino al punto de amarre.