Dominica ofrece un telón de fondo crudo y volcánico que confiere a su buceo un carácter distintivo: laderas de arena negra, dramáticos descensos y arrecifes periféricos rebosantes de vida. Puedes encontrar abundantes peces de arrecife, tortugas carey y verdes, rayas águila y ocasionales tiburones de arrecife, además de coloridas esponjas y corales blandos adheridos a formaciones de lava. La visibilidad suele ser buena, y las corrientes ascendentes más frías pueden traer bancos de pelágicos; en los meses de invierno, las ballenas jorobadas pasan mar adentro, añadiendo un espectáculo estacional sobre los lugares de buceo.
La mayoría de las inmersiones se realizan desde pequeñas embarcaciones y desde la orilla -muchos lugares son inmersiones fáciles desde la orilla para nadadores con confianza-, mientras que las excursiones al estilo de los cruceros son poco frecuentes, pero posibles en los charters de varios días. Paredes, pináculos y un puñado de pecios poco profundos ofrecen perfiles variados tanto para los cazadores de macros como para los fotógrafos. Los buceadores deben estar preparados para las corrientes en algunos lugares y apreciar el enfoque poco masificado y centrado en la naturaleza de Dominica: es un lugar donde la geología y la biodiversidad marina se combinan para recompensar a los visitantes curiosos y preocupados por la conservación.