A menudo vista en solitario o en pequeños grupos, la raya diablo es más esquiva que algunos de sus parientes de mayor tamaño. Ocasionalmente muestra actividad en la superficie, incluidos breves saltos, pero es menos conocida por sus eventos de rompimiento a gran escala. Como muchas rayas mobula, está amenazada por la pesca y las capturas accesorias, por lo que es importante la concienciación sobre su conservación para garantizar la supervivencia de esta especie menos conocida pero ecológicamente valiosa.