Situado en el lado oriental de la playa de Las Coloradas, a sólo 10 minutos de Playa Blanca, este lugar de buceo presenta un largo y vibrante arrecife rebosante de vida marina. La zona cuenta con una serie de cañones poco profundos iluminados con una amplia gama de colores y focos, que crean un paraíso submarino.
El Museo Atlántico se ha concebido como lugar para la preservación, conservación y educación del medio marino y la naturaleza, parte integral del sistema de valores humanos.
El buceo transcurre en el margen entre la arena y la roca, siguiendo el pequeño veril que se forma. El paisaje adopta formas artísticas creando pequeños espacios en los que resulta irresistible echar un vistazo en busca de moradores.
En el inmenso arenal asoma una pared bajo la cual se genera una cornisa que esconde un mar de vida.Disfrutar de la sencillez de esta inmersión y del placer de bucear con total seguridad nos hace ser conscientes de que son muchas las razones de llamar “Islas Afortunadas” a las Canarias.
Lenguas de lava de unos de 6 metros de alto respecto al fondo, que se utilizan como referencia para avanzar hacia el veril volcánico. Grandes bancos de roncadores y dentones, barracudas, meros, angelotes, rayas y morenas. Las Lenguas es uno de los puntos de inmersión más completos.
Los enormes tubos de un emisario submarino, que se pierden en la inmensidad de la plataforma, sirven de fuente de vida y refugio en esta curiosa y frecuentada inmersión.
Esta es una de las inmersiones más famosas de Puerto del Carmen, quizá por el factor de aventura que ofrece. El Agujero Azul es un túnel que conecta la zona arenosa poco profunda con el acantilado, que desciende a unas profundidades impresionantes.
Esta inmersión es cómoda y lo tiene todo: paredes verticales para buscar vida oculta, inmensos acantilados donde se pueden observar rayas y angelotes, cuevas con todo tipo de fauna, e incluso un pequeño naufragio si se quiere echar un vistazo más de cerca.
En un solo buceo se pueden visitar los restos de hasta seis pecios. Curiosamente, los más someros son los mejor conservados e incluso uno de ellos sobresale desde debajo de las rocas del propio espigón del muelle, ofreciendo un panorama completamente inusual.
Bajo el agua, cuando nos adentramos entre las pobladas rocas que hay a pocos metros de profundidad, el juego de la luz del sol y su reflejo sobre la arena blanca le dan realmente un sabor tropical.
Gigantescas paredes que caen al abismo, imponentes desplomes, inmensas rocas puntiagudas, cuevas, cañones submarinos, grandes bancos de arena, arcos; todo esto forma un paisaje espectacular adornado con mil formas de vida. El paisaje es uno de los platos fuertes de esta inmersión por lo variado que resulta.
Esta inmersion tiene una orografía submarina está marcada por su origen volcánico determinando una variedad paisajística única dentro delas Islas Canarias. Profundos acantilados submarinos, que caen por debajo de los 40 m muy próximos a costa, o extensas plataformas con cuevas y veriles (acantilados submarinos).
Estos tres barcos pesqueros de madera, construidos durante el siglo pasado con el firme propósito de enfrentarse al océano para arrebatarle los peces, paradójicamente han acabado sus días en el fondo del mar siendo el hogar de los que antaño fueron sus presas.