Un instructor especializado en buceo profundo enseña a los buceadores certificados a explorar con seguridad profundidades superiores a los límites recreativos (normalmente de 18 a 40 metros), centrándose en la planificación especializada, el equipo, la gestión de gases, la no descompresión y la gestión de la narcosis por nitrógeno, con teoría en el aula, habilidades prácticas e inmersiones en aguas abiertas para adquirir la experiencia necesaria para enseñar esta certificación de buceo popular y esencial.