Los camarones de agua dulce son crustáceos pequeños pero muy importantes que se encuentran en ríos, lagos, arroyos y humedales de todo el mundo. Utilizando antenas sensibles y patas ágiles, buscan comida en el fondo, alimentándose de algas, detritus y organismos microscópicos. Su movimiento constante ayuda a mantener limpios los sedimentos y a que circulen los nutrientes.