Los tiburones toro se alimentan de presas de caparazón duro, como erizos de mar, cangrejos y moluscos, utilizando sus fuertes dientes trituradores. Sus características hueveras en forma de espiral, a veces llamadas "bolsos de sirena", se encuentran con frecuencia encajadas en grietas rocosas, ofreciendo pistas sobre su presencia incluso cuando los propios tiburones permanecen ocultos. Estos tiburones, que alcanzan entre 1 y 1,5 metros de longitud y son completamente inofensivos para los humanos, son ideales para buceadores y snorkelers que buscan encuentros lentos y cercanos con tiburones. Con su comportamiento amable y su aspecto prehistórico, los tiburones cabeza de toro añaden carácter a cualquier inmersión en arrecife y son especialmente gratificantes para los fotógrafos submarinos y los buceadores nocturnos.