Con una longitud media de 2-3 metros, los cailones son algo más pequeños que sus primos más famosos, pero no por ello son menos impresionantes. Sus grandes ojos, hocico puntiagudo y vientre blanco les confieren un perfil elegante e inconfundible. Para los buceadores experimentados que exploran aguas más frías de alta mar, el encuentro con un tiburón marrajo sardinero es una experiencia rara pero emocionante. Estos tiburones son un recordatorio de la velocidad, la gracia y la fuerza que definen a la familia de los tiburones caballa, y de su papel como depredadores superiores en ecosistemas de aguas frías ricos en nutrientes.