El buceo recreativo puede ser practicado por personas de todos los niveles de forma física, y las limitaciones físicas apenas afectan al disfrute y la satisfacción asociados a este deporte. El submarinismo es una actividad poco conocida para las personas con discapacidad, les ayuda a creer en sus propias fuerzas y a superar la barrera de la discapacidad, y puede ser una pasión para toda la vida. Pueden participar en cursos de buceo personas con lesiones medulares (parapléjicos y tetrapléjicos), personas con parálisis cerebral, ciegos, sordos, amputados y otras disfunciones físicas. El mínimo más importante para participar en un curso de buceo es tener ganas de bucear y no tener miedo al agua. Los requisitos médicos son similares a los de las personas sin discapacidad. Las clases están dirigidas por un Instructor de Buceo de la HSA que está bien formado para trabajar con personas discapacitadas. Las clases se imparten en piscina y en aguas abiertas, y tras superar la parte teórica del curso, aprobar un examen y realizar inmersiones, los participantes reciben un certificado de buceador OWD. A partir de ahora, todo el mundo del buceo está abierto para ti.