Familiarización con el agua, desarrollo temprano de las habilidades motoras, crecimiento cognitivo y vínculo entre padres e hijos.
Nuestro programa de Baby Swim está dirigido a cualquier bebé de entre 6 y 35 meses. Todos los bebés deben ir acompañados en el agua por un padre, madre o tutor legal (si asisten dos bebés, cada uno debe ir acompañado por un adulto diferente).
Enseña a los alumnos más pequeños a sentirse cómodos dentro y alrededor del agua, al tiempo que desarrollan su capacidad para flotar y moverse de forma independiente, bajo la supervisión directa de un padre o tutor. También enseña a los padres o tutores cómo interactuar adecuadamente con sus hijos en el agua.