Las navajas se alimentan de diminutos organismos planctónicos, a menudo a la deriva cerca del arrecife o escondidas entre los erizos hasta que es seguro emerger. Los buceadores y snorkelers pueden verlas en los bajos de las lagunas, en los jardines de coral o cerca de las colonias de erizos, donde su comportamiento inusual y su movimiento coordinado constituyen un encuentro fascinante y surrealista con la vida salvaje. Su tímida y grácil presencia constituye un momento único en cualquier inmersión en arrecifes tropicales.